sábado, 16 de julio de 2016

EL SONIDO MARVIZÓN


Curiosamente, en los inicios de las sevillanas en la industria discográfica, hablamos de los años 60 y 70 del pasado siglo, los músicos arregladores o arreglistas pertenecían a la provincia de Cádiz, Felipe Campuzano, Antonio Casas, García Tejero o José Miguel Evoras eran de la provincia gaditana, otro pionero en los arreglos musicales provenía del levante como era Jesús Gluck y si mis datos no son erróneos, practicamente el primer arreglista sevillano que puso su impronta y su creatividad en pos del cante por sevillanas (con permiso de Manuel Pareja-Obregón) responde al nombre de Manuel Marvizón Carvallo. 



Corría el año 1982 cuando Manuel se introduce en el género de las sevillanas con el disco del grupo de Paterna del Campo Voces campesinas titulado “Río de la cartuja”, al año siguiente con este mismo grupo le llega su primer reconocimiento con las sevillanas “Portada de Feria” compuestas por Pascual González, unas sevillanas que servirían de sintonía para el programa Portada de Feria de la cadena Ser. Con una escasa trayectoria de apenas dos años como arreglista musical le llegó el primer encargo por parte de uno de los grupos históricos, en 1984 Ecos de las Marismas y cosecha su primer gran éxito con las sevillanas “La Medalla”, pero su primer gran proyecto le llegó en 1985 con las voces de Romeros de la Puebla y su imperecedero disco “…Presentan Rocío” con la locución de Jesús Quintero y textos de Francisco de Juan, uno de los autores con los que Marvizón mejor se ha compenetrado en su carrera profesional. De ese disco “Presentan Rocío” quedará para la posteridad las sevillanas “Tiempo detente” con letra del Padre Quevedo y música de José Manuel Moya.



En esos mismos años, Marvizón junto a Francisco de Juan y Luis Baras crean el trío de composición “Arcoriris”, un triunvirato que aportará al género de las sevillanas unos colores, una frescura y unos matices que no existían hasta el momento. Por sus manos pasaron artistas como Cantores de Híspalis, Albahaca, Amigos de Gines, Alquivira, Alhucema, Voces de Sevilla, Brumas, María del Monte, o Ana Montesdeoca, y legaron para la historia sevillanas de la categoría de Me gusta Sevilla, Porque te espera él, Soy un caballero, Yo quiero volver, Flores de papel, Déjame, Dices que te vas, Sevillanas, Sevillanas, Juegos de antes, Paloma de paz,…y Sevilla.


De Manuel Marvizón, podemos decir que su música tiene sus bases en la sinfonía de Turina, el piano de Albeniz y el embrujo de Falla pero también, sus marchas procesionales están impregnadas de la marcialidad de Farfán, la solemnidad de los Font y la flamencura de Gámez Laserna. 



El sonido Marvizón evolucionaba año a año y era muy distinto a los demás arreglistas sobre todo a partir de 1987, un sonido donde destacaban los metales, una cuerda bien tratada y los rever en las voces de los artistas (algo que se echa mucho de menos en la actualidad). Tal fue su evolución que a principios del la década de los 90 llegó a trabajar con la inmensa mayoría de los grupos y artistas más destacados, por ejemplo, en la primavera del año 1992 los grupos, solistas y coros que disfrutaron del sonido Marvizón fueron Romeros de la Puebla, Brumas, Los del Guadalquivir, Ecos de las Marismas, Ecos del Rocío, Requiebros, el Mani, María del Monte, Coro del Rocío de Sevilla o el Coro de Coria, en 1994 se suman a esa lista Soles y Voces de Sevilla.




A Ecos del Rocío con su disco de 1990 “Enamórate” le dio su sello definitivo, a Ecos de las Marismas le produjo su mejor década (1984-1994), a Soles en 1994 les supo suavizar las voces y aflamencarlas, a los del Guadalquivir los atemperó, a Voces de Sevilla les exigió unos tonos y giros que fueron posible gracias a la gran tesitura de sus voces, pero sin duda con los que más se sintió realizado y disfrutó fue cuando en 1992 coge las riendas de la producción musical de Los Romeros de la Puebla y les graba seis discos anuales más “Camino de vuelta” en 1994 y “Sinfonía Marismeña” en 2003, discos que han pasado con letras de Oro a la historia grande de las sevillanas.

En esos años 90 Marvizón utilizó mucho en los arreglos un instrumento poco trabajado en las sevillanas como era el oboe, oboe magistralmente tocado por Francisco Javier Gutiérrez Juan (actual director de la banda Sinfónica Municipal de Sevilla), dándole gran protagonismo a este instrumento en las intros de las sevillanas. Ese resultado final del sonido Marvizón lógicamente era producido por la magnífica ejecución de una instrumentación real de grandes músicos profesionales, valga como ejemplos los nombres de Bruno Marvizón, Juan José Puntas, Luis Orden, Niño de Pura, Manolo Franco, Juan Ruíz, Guillermo Sánchez, José María Marvizón y la Orquesta de Cámara de Sevilla. Marvizón se especializó en pequeñas sinfonías de 20 segundos como intro de sus sevillanas.

                              Escuchar: Fue tu querer - Soles 1996
 

Uno de sus mejores trabajos discográficos se titulaba “Haciendo historia por Sevillanas” y lo editó Ediciones Senador en 1996 con motivo del 15º aniversario de dicha compañía discográfica, en el cual los artistas de su catálogo hicieron versiones de grandes sevillanas de todos los tiempos. También el disco de “30 aniversario” de Amigos de Gines celebrado en el año 2000 compuesto por versiones de sevillanas interpretadas por este grupo Aljarafeño llevaba soberbios arreglos musicales y sonido Marvizón


Siendo testigo de ese crecimiento como músico que iba ejerciendo Marvizón, muchos éramos los que nos preguntábamos que cuándo iba Manuel a crear una marcha procesional, sobre todo después de disfrutar de maravillosas melodías en los arreglos de las sevillanas cofrades como: Pasito a paso, el Penitente, El Cerro cofrade, La leyenda del Cachorro o el Gran poder vino a verle. Y así fue, coincidiendo con su Pregón de la Hiniesta de 1997 Manuel compone sus dos primaras marchas (ya ha compuesto una treintena), Madre Hiniesta y Azul y Plata. Desde ese momento la vida y la trayectoria musical de Manuel Marvizón da un giro importante, centrando su producción y creatividad más en las marchas procesionales y en sintonías de distinta índole que en la música por sevillanas. 


En la última década (coincidiendo con la decadencia del género) muchos de los artistas que pasaron por sus manos han cambiando por diferentes motivos de arreglistas. Aunque tenemos que decir que algunos de los músicos arreglistas actuales han bebido de sus fuentes y se consideran seguidores de su obra, también afortunadamente tenemos más de una centena de discos y CD con el genuino y prodigioso sonido MARVIZÓN.