jueves, 7 de agosto de 2014

La cosecha de coplas nuevas

Sevilla cada primavera, nos regala una nueva cosecha de coplas nuevas.
La semilla es plantada por nuestros poetas en su besana de papel, son regadas con mimo y delicadeza por los compositores musicales y empaquetadas con todo lujo de detalles por los arreglistas para su presentación final.
Los artistas las ofrecen para que el consumidor las pruebe.
Unos frutos son apetecibles y sabrosos desde que salen al mercado, algunos necesitan más tiempo para madurar, también los hay que cuestan mucho digerirlos y otros salen ya en mal estado desde primera hora y el pueblo los deshecha.

Algunos de estos productos han sido elaborados en invernaderos y otros a campo abierto, dependiendo de la forma de trabajar de cada uno.
Unas temporadas la cosecha es muy fructífera y abundante y en otras las recolectas son más pobres y precarias.

Pero afortunadamente el consumidor tiene cada año gracias a todas esas personas que trabajan desafiando las inclemencias del tiempo y a la falta de apoyo de las instituciones un producto que llevarse a la boca, un producto llamado: Sevillanas.



Y sobre esa cosecha anual llamada sevillana ¿Qué le digo yo a Sevilla que no le haya dicho nadie?
¿Qué su sombra es un bordao de encajes de mantilla?
¿Qué es concierto del agua en la fuente?
O ¿Qué mi orgullo es haber nacío en esta guapa Sevilla?

Pues os diré…
Que de Sevilla yo me llevo sus aromas, que la primera vez fue en Sevilla, que Sevilla tiene una cosa que solo tiene Sevilla…
Sevilla es eterna primavera, Sevilla es así, Dios quiso pintar Sevilla con los pinceles de Abril, en Sevilla a cualquier hora tienes ganas de reír, porque cada vez que te nombran Sevilla yo no puedo evitar presumir y es que en Sevilla Señores… hay que morir.

Las cosas de Sevilla… contar y no acabar, Sevilla es espiritual, Sevilla es un sentimiento imposible de explicar, que Sevilla son sus gentes y después… tó lo demás, Sevilla es majestuosa, Sevilla es romántica, Sevilla es mentira, Sevilla es impresionante, Sevilla no hay más que una, Sevilla es una sultana que el río la cautivó, Sevilla viste claveles en la pena y en la alegría, le cantan las clavellinas a mi Sevilla, me gusta Sevilla y amo su cielo, Sevilla cuanto te quiero, cuando se dice Sevilla hay que quitarse el sombrero, Sevilla es el rincón donde brillan el sol, la luna y el cielo…

Que si de Sevilla salgo tan solo pienso en volver, porque mi último viaje lo haré de Sevilla al cielo y por muy mal que se pongan las cosas o nos las pongan los políticos, aunque tenga que pedir por las calles de Triana, yo no me voy de Sevilla porque no me da la gana!!






sábado, 2 de agosto de 2014

… y llegó Onuba

Onuba, es la actual ciudad de Huelva (Andalucía-España), fue el nombre de un asentamiento fenicio y tartesio datado desde al menos el siglo X a.C. A partir de este término se desarrollaron los siguientes nombres que tomó la zona para los colonizadores romanos (Onuba Aestuaria) árabes (Awnaba y Guelbah) o cristianos (Huelva) y desde 1987 es el nombre de un conjunto de sevillanas y rumbas. (Por un momento te vi Rocío, ay, Rocío!)

Ese preciso y precioso nombre eligieron como emblema los hermanos Paco y Miguel Recio García junto a su primo Enrique Pérez Salguero para iniciar en el año 1987 una andadura y trayectoria musical que dura ya más de 27 años. (La vida es un cigarrillo, humo, ceniza y candela…)

Onuba llegó a las Sevillanas en pleno boom del género y no desentonaron ni una nota sino todo lo contrario, con sus personalísimas voces dieron otra tonalidad y otros matices al cante por sevillanas, unos quejíos y melismas alargados al que no estábamos acostumbrados. (Hola cómo estás?)

Por aquel entonces, en tierras de Huelva ya habían hecho historia los Hermanos Toronjo y los Choqueros, estaban más que consolidados los míticos Marismeños y las Niñas de la Manola estaban en su mejor momento. (Cada vez que te nombro Rocío!)




Pero Onuba tenía mucho que aportar a nuestro folclore, supieron rodearse de grandes profesionales como José Antonio Ramírez Brenes “Tato” o Manuel Marvizón, y gracias a la creatividad de estos dos genios de nuestra música andaluza nos regalaron sus tres primeros discos catalogados como obras de coleccionistas. (Dicen que de noche la Giralda se duerme besando al río…)

Onuba siempre apostó por la calidad antes que por la cantidad, de ahí que en 27 años de carrera artística sólo tengan editados 13 discos y en algunos de ellos son ocho e  incluso siete los temas incluidos. (Si no sale el sol, yo tampoco saldré…)

Los secretos del éxito en la música son indescifrables, porque Onuba tiene todo para triunfar a la más alta escala, voces, temas, trabajo, ilusión, frescura, valentía, saben versionar… pero doctores tiene la iglesia! Tras su aventura con algunas flamencuras en sus discos de 1990, 95 y 96 vuelven a manos de Manuel Marvizón porque era cuestión de matices y nos regalaron otro grandioso trabajo discográfico en el año 2000 (El amigo por derecho lo transmite en la mirada…)

Un paréntesis demasiado extenso en el cual poco o nada supimos de ellos, hasta que aparecieron cantando un popurrí de éxitos en una especial Rocío de Canal Sur televisión, creo que era allá por el 2007, ante la reiterada pregunta de los aficionados ¿y cómo que Onuba ya no graba? si es que estaban fantásticos de voces! Pues gracias a la compañía discográfica Fods Records tuvimos nuevamente a Onuba en el mercado en la primavera del año 2008. (Una mala lengua hiere seguro más que un puñal)

De Huelva son y a Huelva van pasito a paso todos los piropos que le gente de las sevillanas les ofrece de corazón, porque Onuba es diferente, ellos nos cantan realidades con sus voces de plata de ley, y te dicen enamórate de la Diosa del amor con un romance de Luna, ya veis, en la vida todo es cuestión de matices y nosotros nunca le diremos un adiós a estos grandes artistas, siempre nuestro saludo será un: Hola ¿Qué tal?