domingo, 19 de junio de 2016

2ª Ruta Palista


Sevilla escogió el azul para el color de su cielo... y con ese azul despertó la mañana del 18 de junio, en la Puerta de Jerez, junto a la fuente de los niños meones fueron llegando de todas direcciones una centuria de Palistas con coraza blanca, escudo de su César al pecho y armados con guitarras, tambor, panderetas y triangulo, llegaron por calles San Fernando, Avenida de la Constitución, jardines del Cristina y puente de San Telmo.

 
Tras los pertinentes saludos y foto oficial, iniciamos la Segunda Ruta Palista con diez minutos de retraso cantando el himno de los Palistas "Añoranzas sevillanas", nos esperaba la Casa la Moneda donde nació el último Trovador, tras el discurso de bienvenida de José Antonio Palacios (sobrino del Pali)
y unas sentidas palabras de Manuel González “Molina” pasamos por la Torre de la Plata, en Tomás de Ibarra ofrenda floral al azulejo del Pali y merecido reconocimiento a Federico Alonso Pernia como brazo derecho de la obra musical de Francisco Palacios Ortega, en ese preciso instante el grupo MARISMA formado por Manuel Rincón y Rafael Vargas nos deleitaron con unas sevillanas grabadas por ellos en 2003 tituladas “A Paco Palacios (El Pali)”.

  


A continuación parada obligada en el Arco del Postigo y la antigua calentería de La Juana, la próxima parada era la Capilla del Baratillo donde el Trovador tenía dos de sus devociones (Piedad y Caridad), la Plaza más bonita que hay en España que lleva por nombre la Maestranza fue testigo solemne de nuestras coplas, por el Puente de Triana sonó Sevilla tuvo una niña. 



Por calle Betis un río de sevillanas y cuando el sol comenzó a hacer de las suyas rayando el “Ángelus”, Alfonso González “Popi” cual si fuera Úrsula Andress en la famosa escena de James Bond saliendo del agua, apareció con dos bolsas repletas del rubio que aquí hipnotiza al sevillano.



 
En la Plaza de Santa Ana ocurrió la anécdota más destacada del día, unos invitados a una boda nos pidieron tras escucharnos cantar que si le podíamos hacer el favor de cantarles a los novios que se estaban casando en ese preciso instante en la Parroquia de Santa Ana, cuando salieran por la puerta, dicho y hecho! Los Novios incrédulos recibieron una lluvia de arroz, pétalos y coplas por sevillanas que por supuesto tuvieron que bailar entre lágrimas de emoción del cónyuge, así sonó el estribillo… vaya una boda con arte / muchos barbos en adobo / mucho vino y alegría / y allí aprendieron los moros / el baile por bulerías.

Por la calle Castilla, calle por la que se despide Triana para el Rocío, las vecinas del barrio se asomaban por balcones y ventanas al reclamo de nuestro son e incluso una de ellas se pegó un baile con su bata floreada de “andar por casa”, las cosas de la gente trianera. Rondando las 14:30, la Ruta llegó a su destino: Calle Francisco Palacios “El Pali”, a allí el artista Utrerano Manuel Durán nos pellizcó el corazón con la maravillosa versión que hizo de las sevillanas “La Virgen de Consolación”, un palista anónimo cantó “Capataces en el cielo” y Manuel Rincón dio por finalizada la Ruta cantando las sevillanas “Coplas de Triana”, pero entonces una de tantas vecinas que asomadas a las ventanas de la curiosidad, se nos acercó y nos pidió que por favor le cantáramos algo a su Cristo del Cachorro, y como el Pali tenía para todo una sevillana (sevillanas a la carta), complacimos su voluntad a lo que la Señora de emocionó de sobremanera.

 



La Segunda Ruta Palista se clausuró a las 3 de la tarde, era el momento de dar al cuerpo lo que merecía tras casi 5 horas de paseo por Sevilla. 

 

El Pali tiene que estar muy orgulloso de su legado y que su ciudad lo siga amando después de 28 años de su fallecimiento. El pasado año fuimos 12 Palistas como los doce discípulos, este año hemos superado en algunos momentos del recorrido las 80 y 90 personas, y el próximo seremos… Comienza la Tercera Ruta Palista, ¡Viva el Pali y Viva Sevilla!