lunes, 6 de julio de 2015

1ª RUTA PALISTA

Todo surgió como ocurren las cosas en Sevilla, por casualidad o causalidad, tras ver un artículo periodístico sobre una Ruta Palista y coincidir con un amigo amante de la obra del Trovador de Sevilla, le planteé la posibilidad de quedar una mañana para pasear por las calles donde el espíritu del Pali continua vagando, lógicamente, el que me conoce sabe que donde voy yo van las sevillanas y ese paseo iría adornado con las coplas del Buda Sevillano. Tras plantearle la idea a mi amigo Juanma y conseguir su aprobación, lo siguiente era organizar una hoja de ruta y reclutar a una milicia de grandes Palistas.

Conversación por wasap con Juanma: ¿qué te parece si le planteo la Ruta Palista a los sobrinos del Pali para que nos sirvan de guía? Sería fantástico! ¿Y si también se lo digo a Federico Alonso Pernía para que nos cuente de su forma de concebir y dar forma a la obra musical del Trovador del Arenal? Joder Javi! Eso son ya palabras mayores. Dicho y hecho! Tardaron cinco minutos en apuntarse a la ruta. Con los cimientos precisos para disfrutar de una mañana inolvidable, rondaron por mi cabeza multitud de ideas de cómo afrontar esa primera quedada, tendría que ser algo familiar, en petit comite para que no se nos fuera de las manos, no habría prensa previa ni escrita, ni grafica para no levantar falsas expectativas (el próximo año Dios dirá), elegimos una fecha, sábado 4 de julio, el lugar para iniciar el paseo por Sevilla no podía ser otro que la Puerta de Correos.

Juanma y yo seguimos reclutando a unos pocos Palistas más, muchos de ellos no habían tenido por su corta edad la fortuna de conocer en vida al Pali, es más, no habían hecho ni tan siquiera la Primera Comunión cuando falleció el Pali, eso da más valor aún al amor que sienten por las sevillanas de nuestro último Trovador. Uno de los fichajes fue Alfonso Navarro “Popi”, tuvo la feliz idea de crear unos polos de vestir con el dibujo del perfil del Pali en el pecho al más puro estilo Alfred Hitchcock, con una leyenda alrededor “Trovador de Sevilla”.

 
Y llegó el 4 de julio de 2015 (día que pasará a la Historia de la Sevilla que sí sabe reconocer a sus hijos más destacados), a las 10:15 de la mañana, con una temperatura que rondaba los 27 grados, cuál si fuera la mejor alineación de un equipo defensor de las costumbres de Sevilla, 11 corazones sevillanos con más moral que el Alcoyano iniciaron con la primera copla “Añoranzas Sevillanas” aquella que decía: en la puerta correos miarma tú me has citao
 
Alineación inicial: Federico Alonso, José Antonio Palacios Fernández, José Antonio Palacios Ibáñez, Paco Rodríguez, Alfonso Navarro, Nacho Segura, Manuel Ramos, Juanma Cortés, Juanma García, Antonio Villarejo, Javier Montiel (Padre e hijo). Entre Federico y mi hijo hay más de 60 años de diferencias en edad y ambos realizaron el recorrido completo y disfrutaron al máximo, lo cual implica que el amor hacia la figura y la obra del Pali no tiene edad ni fecha de caducidad.

Seguidamente pusimos el GPS del sentimiento y nos llevó a la Casa la Moneda, calle Guines nº 6 concretamente, lugar donde vino al mundo en un moisés de copla y verso Don Francisco de Asís Palacios Ortega “el Pali” un 22 de Mayo del año del Señor de 1928. Como llevábamos al mejor guía posible, José Antonio Palacios (Sobrino de Paco Palacios) nos dio una clase avanzada de los inicios de su tío y de los vecinos que crecieron con él, entre ellos varios capataces históricos del muelle y por consecuencia de la Semana Santa de Sevilla, bajo el azulejo que inmortaliza el lugar de nacimiento del Pali la guitarra nuevamente sonsacó a las voces y sonaron sevillanas como Sevilla tuvo una niña y le pusieron Triana… o La Casa la moneda se está cayendo… nunca un cantautor ha sido capaz de cantarle a cada rincón de su barrio y a cada personaje de su infancia, solo el Pali tiene un repertorio que permita una ruta así.

 
A continuación llegó uno de los momentos más escalofriantes del día, estábamos en la calle Tomás de Ibarra nº 18, la Casa donde vivió el Pali desde 1975 hasta su muerte. Esas paredes habían escuchado en primicia los temas que él grabaría posteriormente, ese techo le dio cobijo cada vez que llegaba de alguna actuación y por supuesto, ese pequeño patio le sirvió de inspiración para componer una de sus sevillanas más alegres “Recuerdos de mi patio”. Dentro del domicilio, José Antonio Palacios nos fue narrando alguna de las historias que encerraban esas dichosas paredes e incluso el bueno de Federico Alonso posó para nosotros sentado en aquella ropa de camilla que tantas veces le había recibido en los años 70 y 80. Tras una ofrenda floral al Azulejo que certifica que allí vivió y otro que lo proclama como Vecino de Honor del Barrio del Arenal, llegaron nuevas coplas, un posado del grupo escoltando un cuatro tamaño poster del Trovador y un pequeño reconocimiento por parte de la Familia Palacios hacia mí persona por haber tenido la feliz idea de dar forma a esa 1ª Ruta Palista.


Nos dirigimos al Arco del Postigo y allí sonaron El Arco del Postigo se vuelve Pena y Sevilla en la primavera se corona de azahar… tras comprobar cómo la sobrina de Juana “la Calentera” se emocionaba al escuchar desde su puesto de calentitos como un grupo de personas cantaban coplas del Pali, no tuvimos más remedio que dedicarle las sevillanas de su tía Juana (el Pali tenía para todos) entre lagrimas y churros En mi barrio hay un Arco que del Postigo y a la vera hay un puesto de calentitos… copa de anís dulce y brindis en memoria del Trovador en el bar Nuestra Señora de los Reyes de la calle Arfe, y todos en dirección a Plaza Nueva para cantarle al reloj del Ayuntamiento y al Rey San Fernando, todo esto iba sucediendo entre decenas de transeúntes que se paraban a inmortalizar en sus cámaras o móviles lo que allí estaba aconteciendo, uno de los detalles que más me llamó la atención fue ver como en Sevilla, la gente se extrañara al escuchar alguien cantando ¡Sevillanas!  Están acostumbrados a escuchar cualquier tipo de música en las calles Sierpes o Tetuán menos “su” o “nuestra” música, ¡qué barbaridad y qué pena!



Buscando la zona de la Puerta Real, aquella donde tenía su parada el tranvía con más arte que tuvo nuestra ciudad en los años 50 y 60, nos detuvimos en un bar de la calle Monsalves para flagelarnos, ya eran más de dos horas de ruta, el termómetro había subido hasta ponerse en 32 grados y el espíritu y el cuerpo necesitaban un refrigerio. Nuevas coplas, esta vez llegaron sevillanas rocieras y cofrades y en plena faena nos sorprendió una esperada o inesperada y grata visita, se trataba de José Juan Peregil, hijo del insigne y también Medalla de Oro de Sevilla Pepe Peregil, llegó acompañado de su esposa Mari Carmen y sus pequeños mellizos. Como no podía ser de otra forma recordamos a su difunto padre y cantamos algunas pinceladas del mítico saetero de Manzanilla, y antes de despedirle sonó Sevilla tenía un tranvía que es difícil de olvidar

Poco antes de alcanzar el barrio de San Lorenzo nos ocurrió una de las anécdotas más graciosas de la jornada matutina, un profesional de Lipasam ataviado con sus galas y equipo de trabajo incluido un carro a pedales se nos paró y nos hizo varias peticiones, entre ellas que le cantáramos algo del Leal de Camas que le entusiasmaba y así fue, el Pali tenía para todos y le dedicamos Detrás de mi carreta gitano iba un moreno… el funcionario de la limpieza dio dos vivas y desapareció al lento ritmo de sus pedales por la calle Teodosio.

 
Con la temperatura corporal y moral in crescendo, llegamos a la Plaza de San Lorenzo, donde habita el Señor de Sevilla y en el lugar en el cual se colocó el primer azulejo en memoria del Trovador, allí nuevamente la guitarra de Juanma apuntando maneras sirvió de compaña a unas sevillanas mejor y peor ejecutadas como Sevilla escogió el azul para el color de su cielo… o Trovador del Arenal cantando siempre con fe saetas a la Caridad y seguiriyas al Gran Poder… tras superar la calle Conde de Barajas fueron muchas las sevillanas que se nos agolpaban en la cabeza, ya que el Pali le cantó muchísimo a la Alameda y su entorno por ser el barrio de su Madre Magdalena Ortega, A hombros por Trajano vienen los Gallos… Me asomé a la ventana de Realito… Sevilla tuvo hace años bailes y cafés cantantes… Alameda bonita tú no me llores… bajo las imponentes columnas de Hércules y de César, lugar asignado previamente como fin de la Ruta Palista, la comitiva tuvo a bien dirigirse al mercado de abastos de la calle Feria y allí culminar esta maravillosa experiencia comiendo algo muy típico de aquel rincón de Sevilla, y al pisar la calle Peris Mencheta la copla que estaba obligada a sonar fue: A la plaza la feria miarma por chicharrones… en ese histórico mercao fueron cayendo los chicharrones, las papas aliñá, el queso, etc, etc, a todo esto apareció el periodista Francisco Correal y el fotógrafo Navarro Antolín y se sumaron a la reunión, les resultó magnífica la iniciativa de estos 11 locos. Ya se habían superado las cinco horas de esa llamativa expedición de arte mayor, quizás no fuésemos las mejores voces, ni la mejor guitarra, ni la mejor fecha, ni los mejores Palistas, pero estoy seguro que en conocimiento de su obra y en amor y admiración hacia el Trovador de Sevilla nadie nos gana.
 

En las más de cinco horas que duró la ruta y como una ficticia tabla de güija sevillanera fueron apareciendo gracias a las coplas: Vicente el del Canasto, Rafael el Gallo, Pepe Luís Vázquez, Realito, Bizco Amate, Juana la calentera, Escalera, Carabolso, Vélez, Alfonso Borrero, Pepe el tranviario, Leal de Camas, Juana la Macarrona… mucho de los personajes que el Pali inmortalizó en su legado musical.

Posiblemente vendrán nuevas Rutas Palistas, quizás por Triana, en Sanlúcar de Barrameda, por Bonares, Utrera, Tomares… y seremos muchos Palistas más conmemorando y perpetuando el recuerdo y legado del Trovador de Sevilla, pero seguro que ninguna de ellas superarán en ilusión y sentimientos la del pasado 4 de Julio del año 2015.
 

fotos: Juanma Cortés y Navarro Antolín


1 comentario:

  1. Me ha encantado vuestra iniciativa, sin duda una gran noticia para aquellos que valoramos la figura del Pali.
    Soy un gran enamorado de su obra, viví en su barrio y le conocí sentado en la puerta de su casa. También conozco a otro gran admirador que además canta parecidisimo a él. Si volveis a repetir este homnaje - recuerdo, os ruego me lo hagais saber.
    Os adjunto mi correo: jologo.1999@gmail.com

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